domingo, 9 de septiembre de 2007

Sumo a la lista a otro pelota.


Luego de negarme, de repugnarme, de no aceptarme, de odiarme... vuelvo a asumir una vez más que estoy hasta más no poder por un pelota. Uno de aquellos que pensé en algún momento que se habían extinguido, que no daban cabida en mi mundo, ni tampoco se aceptan en él, de aquellos tan básicos, predecibles que escapan de la racionalidad creencial que podía llegar a tener en aquella especie y más encima caí de la forma más pelotuda(digna del pelota) en sus redes.
En fin ... mi perfecta definición de pelota la encontré hace algunos años, en mi visita anual a la feria del libro, acompañada de la única que me soporta 8 horas dentro de ese recinto sin comprar nada, mi fiel amiga Carla. Mientras recorríamos la feria encontré un libro de esos de cómo conocer mejor a un hombre, típico que hacemos que no los vemos y siempre leemos los títulos, de hecho se llama “Las diez cosas que un hombre en Chile debe hacer de todas maneras” y se encontraba su autora, Elizabeth Subercaseaux hablando de su nuevo hijo; me acerqué y leí la contraportada del libro para ver de qué diantres trataba, al dar vuelta el libro me encuentro con la definición de perejiliento, la cual la autora la trata a lo largo del libro. En sucintas palabras me encontré con lo siguiente:
Perejiliento es ese hombre que habla a garabato limpio, que jamás ha hecho su cama, ni recogido su ropa, ese hombre que mira a la mujer del cuello para abajo. Ese hombre apegado a su mamá, machista, que pasa los domingos pegado al fútbol.
Más aún, sentencia para el bronce: Una humorada en la que más de alguien podrá sentirse identificado...
Y que identificada me sentí, reí luego de terminar de leer y me di cuenta que al lado mío, me encontraba con un perijiliento.
Como sea, me libro de uno y tropiezo con otro, triplicado y aumentado.
A este le puedo sumar, una crisis de identidad(cambia de nickname y de estilo de ropa como yo cambio de calzones), complejo de centro de mesa sobre todo cuando está cerca de sus amigos, guapo como pocos lo que lo hace ser un Juan de Marco digno de libro(al más estilo Alex Mercader, sabe decir a la hora, en el lugar preciso y al tipo de mujer que sea la palabra precisa para hacerla derretir en tres minutos y enloquecerla- Complejo Sawyer), ojos tristes, falta de resiliencia, picao` a artista, con espíritu caritativo de pantalla y por sobre todo muy muy muy básico... ya imaginarán de qué estoy hablando. Sin embargo, este personaje, con todas sus pequeñeces y miserias, me enloquece.
Lo que me tiene aliviada es que luego de querer hacerlo trizas, unas ganas locas de estrangularlo, es que ya soy capaz de declararme interdicta ante él. Ahora bien, por qué no puedo con él?... porque es todo lo que no quiero para mi y francamente va más allá de lo que puedo soportar y tolerar, además torció mi brazo a MI modo de mover el ajedrez y caí en un estúpido jaque mate, el más evidente de cualquier juego.
Luego de no querer asumirlo, de querer matarlo y a la vez también, querer tenerlo a mi lado, puedo concluir que toda mujer que tropieza con un perijiliento en su camino, mejor dicho, todo perijilieliento es visto por una mujer que merece ser llamada mujer, tiene su función y es tan simple como no entenderlos, porque son todo lo que no queremos para nosotras, que sean tan tan básicos, se conformen con tampoco y que su mentalidad funcione en pos de nimiedades nos hace complejizar lo evidente, sólo nos queda a cada una vivir con el nuestro, lidiar con nuestros 15 años, dejar que nuestro ello sueñe con todo lo que puede ser y tratar de no unirnos(algo me dice que aún no me creo bien esta parte de la moraleja). Por mi parte, creo que me queda aún mucho que lidiar con él, pero si todo pasa, esta huevada por la que estoy pasando es lógico que también tendrá que pasar... o no

4 comentarios:

La Diva dijo...

Siempre pasa....
Perejiliento... estoy de acuerdo, pero tengo un reparo... si ese perejiliento no te hubiera mirado a los ojos no habrias jamás sucumbido ante él... eso lo hace ser solo un perejíl; un poco podrido por la humedad, que no te dan ganas ni siquiera de picarlo en trozos para sazonar tus comidas... pero, believe me, llegara el momento en que cierto perejíl comenzará a morir en tu refri... y lo botarás... para comprar uno nuevo, sazonar tus comidas y dejar lo que sobre hasta volver a botarlo...
Solo es cuestión de tiempo!

Te adoro... siempre más y más allá!!

babi dijo...

parece que últimamente preferiría un "weon básico" que un "weon depresivo y enroyao por todo".
perdón por el vocabulario.

saludos !

Alonso dijo...

esta vez no me voy a referir a tus escritos...por lo tanto me referiré a tu falta de patrotismo y de no haberte querido vestir de CHINA pa tu pega....

Alonso dijo...

moledera comunista?
PORTALIANO E IBAÑISTA y q la boca te quede ahi mismo!!!! jajajajajaajaj